COLEGIO EDUCACIÓN PRIMARIA ABÁRZUZA, NAVARRA

Descripción del proyecto

Situado en pleno valle, a las afueras del pueblo, la propuesta, escapando de concepciones urbanas, se ha inspirado en las construcciones rurales que jalonan el paisaje. El concepto general base del diseño puede definirse como una “granja escuela”. Un edificio cercano en imagen a las numerosas construcciones agrícolas cercanas, pero convertida en un lugar divertido, referente desde el pueblo y el entorno mediante la manipulación formal sutil de su envolvente.

Cumpliendo con la normativa urbanística, el edificio, en una sola planta, se ubica en el extremo norte de la parcela, dentro de la zona destinada a edificación y patios, con acceso rodado y peatonal (protegido este último mediante zaguán de entrada) desde el camino.

Se ha formalizado una construcción de planta rectangular, con el eje mayor noroeste – sureste. La organización funcional ubica las aulas, sus patios y el espacio central “plaza” a sur, abarcando todo el arco del recorrido solar durante las horas lectivas.

 

Se trata de un edificio compacto, que se pega al terreno en sus bordes, generando por ello pocas sombras, integrándose en el paisaje, y controlando mediante porches la incidencia solar sobre las grandes carpinterías que conectan funcional y visualmente el interior con el exterior.

Los patios son continuidad de las aulas, separadas las zonas pavimentadas por ciclos, y unificado el jardín de recreo situado al sur.

La propuesta satisface el programa de usos y superficies, además del diagrama de relaciones entre partes

 

  • DISEÑO PASIVO

Se ha diseñado un edificio con alto grado de compacidad, dentro de los parámetros objetivos de partida (una sola planta), basado en una forma rectangular lo más regular posible.

La orientación escogida para el eje mayor del rectángulo en planta responde a la búsqueda de la mejor iluminación para los espacios lectivos (noreste y suroeste), y espacios de relación y jardinería (sur). Amplios porches en las orientaciones más desprotegidas impiden una ganancia solar excesiva. Los lucernarios quedan orientados de tal manera que se minimice la entrada de luz excesiva en periodo lectivo, y contarán con mecanismos de control solar en cara exterior a las carpinterías.

El hecho de desarrollarse a lo largo del eje Noreste – suroeste, y de que la edificación a norte sea más alta, protege al edificio y sus porches exteriores de los vientos dominantes más perjudiciales (norte – sur).



Galería

con SANTIAGO VIRTO, ARQUITECTO

1ºPREMIO CONCURSO PÚBLICO

Fecha

Agosto 2018

Categorías

concurso




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